Como proteger mi institución educativa de ciberataques

La creciente digitalización ha cambiado el funcionamiento de las instituciones educativas en la actualidad. Hay una mayor atención al aprendizaje a distancia y a las clases en línea. Aunque el aprendizaje en línea aporta muchas ventajas tanto a los estudiantes como a los profesores, también conlleva mayores amenazas de ciberseguridad.

Dado que las redes e infraestructuras se extienden hoy en día más allá de los seguros muros de las instituciones, las amenazas de ciberataques contra las instituciones educativas van en aumento.

Los ciberataques en las instituciones educativas no sólo pueden causar pérdidas financieras e interrupciones, sino también poner en peligro la seguridad de los estudiantes. Por ello, las instituciones deben identificar las amenazas de ciberseguridad y establecer un mecanismo de defensa para evitar que se materialicen.

Amenazas de ciberseguridad más comunes que afectan a las instituciones educativas en 2022:

Violación de datos:

Las instituciones educativas poseen una cantidad importante de datos sensibles relativos a los estudiantes, los profesores, el personal y los padres. Estos pueden incluir su información de contacto, registros académicos y sanitarios, información financiera, números de seguridad social, etc. El acceso a estos datos sin autorización se denomina violación de datos. Es uno de los incidentes cibernéticos más comunes.

Ataques de denegación de servicio (DoS):

Un ataque de DoS intenta sobrecargar a la red, haciéndola inaccesible para los usuarios reales. Impide a los estudiantes acceder a la red de la institución para asistir a las clases o recuperar el material educativo o los trabajos guardados en la nube. Estos ataques interrumpen el aprendizaje a distancia, además de afectar a la reputación del instituto.

Phishing:

El phishing es cuando los atacantes envían correos electrónicos o mensajes, engañando a los usuarios para que revelen información personal o confidencial. Los mensajes maliciosos suelen parecer procedentes de fuentes legítimas que engañan a niños inocentes. Más del 90% de los ciberataques comienzan con correos de phishing.

Ataques de ransomware:

Una vez que los ciberdelincuentes se apoderan de información importante o de archivos críticos, explotan la información para hacer escandalosas demandas financieras como rescate. Los estudiantes inocentes suelen ser víctimas de ataques de phishing que pueden desembocar en graves ataques de ransomware.

Malware:

El malware es un software malicioso diseñado para infectar o dañar el sistema y las redes. Pueden colocarse como archivos adjuntos en los correos electrónicos de phishing o como virus dentro de las bibliotecas digitales y otros lugares inesperados.

¿Cómo proteger mi institución educativa de ciberataques?

Como los piratas informáticos son cada vez más hábiles en su juego, ya es hora de redoblar los esfuerzos por la ciberseguridad en la educación.

Por desgracia, el sector educativo no puede eliminar por completo las amenazas a la ciberseguridad. Sin embargo, hay ciertas medidas que las instituciones pueden tomar para mitigarlas:

Hacer un inventario de sus equipos:

¿Con cuántas computadoras cuenta la escuela? ¿Están todas funcionando correctamente? ¿Cuentan con una solución de seguridad instalada? ¿El sistema operativo está actualizado a la última versión disponible? Enumere todos los equipos uno por uno, incluidos los detalles sobre dónde está instalada cada pieza de software, quién puede acceder a ella y si necesita una inspección adicional.

Tener una política de seguridad:

El primer paso para mitigar las amenazas de ciberseguridad es tener una política de seguridad sólida. Por ejemplo, las redes de las instituciones educativas deberían bloquear el acceso a todos los sitios potencialmente peligrosos. Del mismo modo, las descargas de apps por parte de los estudiantes también deberían ser supervisadas y restringidas.

Por lo tanto, las instituciones educativas deben incluir la seguridad como parte de sus estrategias de ciberseguridad. Las pruebas de los dispositivos IoT y la implementación del cifrado de extremo a extremo pueden ayudar mucho a evitar que los atacantes exploten los dispositivos IoT vulnerables.

Implementar el control de acceso:

Las instituciones educativas cuentan con una amplia red de estudiantes, profesores y personal. En un escenario así, es vital crear un control de acceso que limite el acceso de una persona sólo a los programas que necesita.

El control de acceso tiene dos ventajas principales. En primer lugar, evita que los individuos vean información no autorizada. En segundo lugar, limita las actividades de los atacantes si comprometen la cuenta de alguien.

Del mismo modo, también deben implementar controles de seguridad para sus datos almacenados en la nube. Esto no sólo garantiza la integridad de sus datos, sino que también les ayuda a cumplir los requisitos de cumplimiento.

Instale un software antimalware:

El malware puede causar estragos en la red, dañando archivos y sistemas y robando información sensible. Nunca se insistirá lo suficiente en la importancia de prevenir estos ataques.

Por lo tanto, las instituciones educativas deberían invertir en firewalls, detección de intrusos y sistemas de protección contra virus y malware. Esto puede ayudar a proteger la red de diversos ataques, como virus, gusanos, spyware y ransomware.

Actualice los sistemas con regularidad:

Debes asegurarte siempre de que tus navegadores, aplicaciones y sistemas operativos están ejecutando la última versión estable. Esto se debe a que los fallos y vulnerabilidades de las versiones más antiguas, conocidos como agujeros de seguridad, son más propensos a los ciberataques.

Cada actualización corrige las vulnerabilidades de las versiones anteriores y protege contra nuevas amenazas. Además, suelen incluir parches de seguridad que corrigen los agujeros de seguridad y mantienen a raya a los hackers.

Haga una copia de seguridad de sus datos:

Los ataques de phishing y malware pueden provocar la pérdida de los datos almacenados en su sistema. Por lo tanto, haga siempre una copia de sus archivos y datos importantes y almacénelos de forma segura.

Se recomienda tener varios planes de copia de seguridad en función de la sensibilidad de sus datos. Por ejemplo, puede crear copias de seguridad en la nube y también almacenar los datos en hardware externo.

De este modo, podrá recuperar fácilmente los datos originales incluso si su sistema es víctima de ataques de ransomware.

Crear un plan de respuesta a incidentes:

Cualquiera que sea el tamaño de la institución educativa, necesita tener un plan de respuesta a incidentes para recuperarse de los incidentes de seguridad de forma eficaz.

Un plan detallado y documentado ayudará a su equipo de TI y a los profesionales de la ciberseguridad a identificar lo que hay que hacer y a quién hay que notificar para acelerar la recuperación. Sin un plan de respuesta, el personal es propenso a cometer errores que pueden conducir a multas adicionales y acciones legales.

Concienciación y formación: La mayoría de los ataques de phishing se dirigen a personas que están menos concienciadas sobre los ciberataques y las medidas de seguridad. Por lo tanto, es esencial involucrar a los estudiantes y al personal en programas de concienciación y formarlos en las mejores prácticas de ciberseguridad. Sólo un personal bien formado puede garantizar el éxito de los planes de respuesta a incidentes.

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